jueves, 27 de abril de 2017

Acta del Jurado del IX Certamen Internacional de Poesía Fantástica mINatura 2017



Acta del jurado del IX Certamen Internacional de Poesía Fantástica miNatura 2017

Reunidos los votos del Jurado del IX Certamen Internacional de Poesía Fantástica miNatura 2017, formado por:
Manel Aljama (Narrador, España)
Lynette Mabel Pérez (Narradora y poeta, Puerto Rico)
Pablo Martínez Burkett (Narrador, Argentina)
Elaine Vilar Madruga (Narradora y poeta, Cuba)
Carmen Rosa Signes U. (Narradora, España)
Ricardo Acevedo Esplugas (Poeta y narrador, Cuba)

Tras la lectura de los 71 poemas presentados, que provenientes de diferentes nacionalidades, a saber:
13 argentinos
1 argentino-australiano
1 brasileño
2 chilenos
2 colombianos
8 cubanos
1 salvadoreño
28 españoles
1 italiano
7 mexicanos
2 peruanos
1 puertorriqueño
4 venezolanos
El jurado señala la dificultad que, un año más, ha supuesto la selección del grupo representativo del que salió el poema ganador de esta novena edición del certamen. Felicitamos a todos los participantes por el interés prestado y naturalmente les invitamos a que sigan presentándose a nuestras convocatorias.
En breve verá la luz el dossier especial de la Revista Digital miNatura dedicado al IX Certamen Internacional de Poesía Fantástica miNatura 2017 (Revista Digital miNatura 156) en la que serán publicados tanto el poema ganador como los finalistas, un número especial que contará con la colaboración de un excelente ilustrador. Tanto el ganador de este certamen como los finalistas recibirán por correo electrónico, a la dirección que nos han facilitado, diploma acreditativo de su participación en el concurso.

El jurado del IX Certamen Internacional de Poesía Fantástica miNatura 2017 proclama como ganador del certamen el poema:
LA SEXTINA DE EDGAR ALLAN POE Seudónimo: Ufana Incorrupta        Autor: Miquel– Lluís Rubio i Domingo (España)
En palabras de Ricardo Acevedo miembro de nuestro jurado y director de la Revista Digital miNatura: “En estos tiempos en los que la métrica poética está siendo sustituida por los versos libres, se agradece encontrar un texto que cumpla con la misma. La sextina de Edgar Allan Poe escrita por Miquel-Lluís Rubio i Domingo (España) es una muestra palpable de que la vieja escuela está viva. Acostumbrados como estamos a banalizar la obra del maestro Miquel-Lluís nos advierte, desde la sencillez de una sextina, que el mejor homenaje es aquel que surge de la complicidad de un texto trabajado.”

Así mismo el Jurado decide hacer mención de la calidad de los siguientes poemas finalistas (orden alfabético según apellido del autor/ra):
CANCIÓN DE CUNA Seudónimo: El verdugo / Autora: María Luisa Castejón (España)
POR QUIÉN CLAMAN LOS FANTASMAS Seudónimo: Cliptograma / Autora: Norma Beatríz Demaría (Argentina)
TEMPUS FUGIT  Seudónimo: B4RG2S / Autor. Xuan Folguera (España)
EN EL PALACIO DE LAS SIETE MÁSCARAS  Seudónimo: En el palacio de las siete máscaras / Autor: Aurelio Gutiérrez Cid (España)
LA CIUDAD DE LOS MUERTOS Seudónimo: Leónidas / Autor: Horacio Martín Rodio (Argentina)
URDIMBRE DEL ESQUIZO  Seudónimo: Citce / Autor: Milho Montenegro, seud. (Cuba)
LA SOMBRA DEL SEÑOR OSCURO  Seudónimo: La hija bastarda de Mary Pickford  / Autora: Patricia Richmond (España)
NUMEN  Seudónimo: Juan Centavo / Autor: Sergio F. S. Sixtos  (México)
EL SR. DEL COSTAL Seudónimo: Alderix Cacto / Autor: Dante Vázquez Maldonado (México)
Un año más, nuestro más sincero agradecimiento por la buena acogida que sigue
teniendo el certamen que viene a confirmar el interés que la poesía fantástica tiene entre
los poetas contemporáneos y que queda evidenciada por la calidad de las obras presentadas. Os esperamos el año próximo en la 10ª edición de este certamen.
Gracias a todos.

Ricardo Acevedo Esplugas
Carmen Rosa Signes Urrea
Directores de la Revista Digital miNatura
San Juan de Moró a 27 de abril de 2017


lunes, 13 de marzo de 2017

AVISO A CONCURSANTES

Con  la publicación de los últimos poemas recibidos correctamente a nuestro correo electrónico dentro del plazo estipulado en las bases,  damos por finalizada la fase de recepción.
 Todos los trabajos serán convenientemente leídos y valorados por el jurado, cuyo fallo será efectivo el día 27 de abril,  tal y como se indica en las bases. Ese día lo daremos a conocer mediante su publicación en los diferentes medios estipulados.
Gracias a todos por su interés y participación y mucha suerte.        

Los Organizadores

domingo, 12 de marzo de 2017

66. LA SOMBRA DEL SEÑOR OSCURO. DE La hija bastarda de Mary Pickford


La escarcha envuelve pisadas
amortiguando el crujido de los días,
ajena al preludio del falso manantial.

Lo dicen los ojos del Señor Oscuro:
bajo las aguas, siempre es invierno.

No habla, sólo mira.
Sus ojos escrutan los renglones no escritos
para desplegar sus armas el primero.

No tiene sombra.
Hace mucho tiempo que la olvidó
entre los escombros del crepúsculo.

Mira imperturbable su reflejo vacío
y remueve las aguas con la espada, como advertencia.

La brevedad del temblor del círculo antes del giro,
entre certezas subterráneas,
cabe en el suspiro del acero.

Y como la sensatez del eco
que sangra sobre el tambor,
el destello hilvana eclipses de neón.

Pequeño nenúfar,
no llames la atención del Señor Oscuro.

Seudónimo: La hija bastarda de Mary Pickford

65. LA SEXTINA DE EDGAR ALLAN POE. De Ufana Incorrupta


La luz descolorida de un quinqué
sobre la podredumbre del poeta
atrae a la polilla de la noche
hacia el espejo. El rostro, tras un velo,
revela el gris cobalto de unos ojos
que producen pellizcos en el pecho.

La fiebre alta, el estertor del pecho,
los surcos de la cara ante el quinqué,
han llevado el desorden de los ojos
a los duelos nocturnos del poeta,
porque la atmósfera semeja el velo
que envuelve los delirios de la noche.

El escritor, en medio de la noche,
sobre el río revuelto de su pecho
contempla el Bronx. Filtrada por el velo
de la memoria antigua de un quinqué,
Annabel Lee se abisma en el poeta,
materia vaporosa ante sus ojos.

Un dédalo de láudano en los ojos
poblados por los seres de la noche
acerca su belleza hacia el poeta.
Seres ambiguos silban en el pecho
los metales siniestros de un quinqué
enamorado del terror sin velo.

El escritor de Boston pone un velo
en el subsuelo de sus propios ojos.
La lastimosa Usher, que un quinqué
incendia con pavesas de la noche,
disuelve las necrópolis del pecho
en la tumba vacía del poeta.

Morella y Wyatt son, como el poeta,
personajes gerónticos, sin velo,
Muerte Roja del tuétano del pecho,
fragmentos de las morgues de unos ojos
que han cavado la tumba de la noche
bajo la luz de luna de un quinqué.

Arde el quinqué, y la llama del poeta
en cuya noche se ha tatuado el pecho
lanza un cuervo hacia el velo de sus ojos.

Seudónimo: Ufana Incorrupta

64. NUMEN. De Juan Centavo


 La niña engendra galaxias
con la respiración,
nebulosas y quásares
brotan entre risas
y estornudos.
El tiempo es
capricho
y evita el tedio
de morar sobre una ostra
y al ser liebre
—el universo—
corre hacia adelante
y nunca detrás.
La niña duerme
sobre colchón
de estrellas verdes,
arropada por el infinito
y una breve civilización.

Seudónimo: Juan Centavo

jueves, 9 de marzo de 2017

46. CANCIÓN DE CUNA. De El verdugo


Duerme mi niño, duerme junto a la playa,
que las olas, en su arrullo, te han de guardar
¡ah! pero si no duermes cuando la noche caiga,
no seré quien te vele, no, será la dama del mar.

Cierra los ojos, las olas te acunan,
te mecen y guardan de todo mal
pero si mi niño grita y aúlla
entonces vendrá la dama del mar.

Dicen que vaga sola las noches de tempestad
embaucando a los insomnes con su penar
amante de verdugo, hija de la oscuridad
¡ay! si no callas, vendrá la dama del mar.

Mujer delicada, talle de coral
piel de porcelana, rasgos de marfil
si en la noche no duermes, mi zagal
la dama del mar vendrá por ti.

Los ignorantes la llaman hechicera
no le atrae la tierra más allá de la laguna
mujer de agua, de sal, reloj de arena
pobres diablos, presos de su mala fortuna

Duerme mi niño, el alba no tardará en llegar
descansa tranquilo, inocente y sereno
deja que vague sola la dama del mar
que aleje de nosotros, su pena y veneno

No hay más necio y arrogante
capaces son de afirmar
sin dudar por un instante
"sólo hay sirenas en el mar".

Ahora cansada, mi niño te pido
cierra los ojos, aleja a los cuervos
no temas, duerme tranquilo
lejos están la dama y sus siervos.

Seudónimo: El verdugo 

lunes, 20 de febrero de 2017

28. LA CIUDAD DE LOS MUERTOS. De Leónidas


Los ángeles no suelen mostrarse en ciertos sitios
y no es que no lo tengan permitido, allá ellos,
por eso, los pocos que hay en ese barrio son de piedra,
pero allí suele haber muchos fantasmas de buena calidad,
aunque siempre llegan con esa sensación de agotamiento,
de triunfo intrascendente, como de haber cruzado un médano,
los fantasmas nunca han querido tratos con la muerte,
suelen llegar ebrios de vida a los tropiezos,
contrariados de no sentir más la excitación del verde,
de respirar el humo sin las bondades del fuego
de soportar el maltrato del viento sin el ruido de la tienda
calcinados de sed beben un agua que no existe
se abrazan a las almohadas pensándolas mujeres
han sufrido el otoño de la carne y se tapan los huesos con recuerdos,
buscan salir de las tinieblas sin linterna, pero el único resplandor son ellos
andan buscando las cosas que han perdido sin aviso
y a fuerza de estar atentos a los quehaceres llegaron todos
a su fosa a destiempo, la encontraron sin nombres ni epitafios,
la reconocieron por el infierno y se negaron a entrar,
a otro perro con ese hueso,
si dicen que Dios lo arregla todo, quieren verlo

Seudónimo: Leónidas

jueves, 9 de febrero de 2017

24. POR QUIÉN CLAMAN LOS FANTASMAS. De Criptograma


Ardiente temblor de Octubre sobre las hojas nuevas.
El viento -dicen-, rompió el silencio al alba,
agitó las ramas, causó todos los vuelos.
Y demasiado temprano para el miedo, mi heroico corazón acongojado
busca refugio en los nidos vacíos.
Pretende eludir un sortilegio de umbrías  tempestades.
Y se declara inocente en una historia que no le pertenece ni ha pedido.

¿Por quién vienen entonces en la noche, estos pulcros fantasmas
con su arrogancia de dioses o demonios
a intimidar mi sangre rabiosa de alegría,
para marchar, como arlequines funestos , en la crucifixión  de todos mis
      anhelos?
¿Desde cuándo los perros del silencio me acechan  la esperanza,
para impedir la risa que celebra
el único racimo  que aún persiste al borde del abismo?
¿Cuál de ellos pronuncia con mi voz,  la cifra de la Bestia,
con una maldición de fuego en la garganta,
como un número binario que construye la porción del sufrimiento?
¿Quién escribe, en mi nombre,
en el cuaderno recién inaugurado, la fecha exacta del Apocalipsis,
con un presagio de alondra mutilada, en esta noche incierta?
-Nadie podrá contar jamás,  las hojas repetidas que murieron
      al final del día-
Sospechan que soy la legataria de una heredad siniestra
que debía rescatar el nombre de la luz, que todos olvidaron
del lado de afuera de una puerta que jamás se abriría.
Me adjudican una lógica cobarde
de banderas arriadas a destiempo y rostros insepultos, arraigados
        a los rituales del horror,
donde es imposible desoír esa boca que vuelve del sepulcro
 con un aféresis perfecto para nombrarme muerta,
o exigirme la absurda misión de ser buena para sus ojos malos.

Pero ahora, alguien fuera de mí, escucha este reclamo
y me reclama a su vez, del lado de la vida,
descifra y renombra esta anatema heredada por error.
Y  algo se mueve, circula en el sentido inverso
      para exorcizar la siembra,
(puedo ver de repente, el lunar oscuro en la piel del ciruelo
donde el insecto le devoraba desde adentro su ilusión de nacer,
       y no me aterro)
Esta voz, desteje mi historia e inaugura el nuevo  sitio de la vida,
en un lugar donde nadie pretende beberse las gotas de sangre
que encadenaron mi corazón al muro;
ni quemará rosales al atardecer.

Toco con mis ojos, todos los matices de este espacio,
en medio del esplendor inusitado de un lugar posible de estrenar.

Y aquí, donde cada cual diseña la luz a su medida,
mi corazón elige florecer.

Seudónimo: Criptograma

lunes, 30 de enero de 2017

19. EL SR. DEL COSTAL. De Alderix Cacto


Abrí la cama y me acosté en la ventana.
Una mosca fue mi almohada y una hoja de agua mi cobija.
La noche era amarilla, olía a menta,
y en el suelo volaban diminutos canarios negriazulinos.
Cerré mis cortinas y el canto armonioso de las cucarachas
me ayudó a entregarme por completo al sueño:

—¿Qué seríamos sin sueños?
¿Ojos rojos? ¿Qué somos sin ensueños?
¿Corazones autómatas?
Tú, ¿eres un sueño fantástico?—
me preguntó un hada en la parada del Gatobús.

El armario despertador enmudeció siete camisas tarde.
Le di un trapazo cariñoso para evitar que se descompusiera:
un gesto de aprecio o reconocimiento levanta el ánimo.
Un buen baño de hormigas frías y un vaso de jugo de sol
me devolvieron un poquito más de energía para trabajar:

La primer pesadilla que compré durante la mañana
fue la de una joven muñeca mecánica
con el pecho oxidado:
treinta sueños le pagué por ella.
La segunda a un espantapájaros jubilado:
veintisiete y medio sueños me costó.
La tercera a una madre de trapo deshilachada:
quince sueños aceptó a cambio.
La cuarta a una lagartija asoleándose:
cuarenta sueños quiso que le diera.
La quinta a una nena de librería con su mochila rota:
cien sueños le ofrecí y aceptó contenta.
La sexta a una rata borracha:
sólo me pidió cinco sueños.
La séptima a una mariquita rabiosa:
exigió quince sueños.
Luego vino la octava… la novena… la décima…
En fin… sería una larga jornada laboral:

¿Setenta y dos pijamas de compra y reciclaje de pesadillas,
por doce de descanso, es un reto agotador?
Sí, pero vale la pena devolver sonrisas.  

Seudónimo: Alderix Cacto

sábado, 28 de enero de 2017

18. TEMPUS FUGIT. De B4RG2S


Al principio,
crees que podría tratarse tan solo de un pequeño ruido,
un brazo que chirría al moverse,
una articulación que necesita engrasarse,
una marca de aceite demasiado barata que ya no volverás a usar para lubricarte.
Y,  sin embargo,
cuando empiezas a perder por unos metros todas las lanzaderas
y no te queda otra opción que permanecer en la Tierra,
cuando compruebas que te faltan megabytes
para almacenar toda la información de la que dispones,
cuando se olvidan durante semanas de recargar tu batería,
descubres que tu tiempo ya ha pasado.
Te has convertido
en un androide viejo, inútil, obsoleto,
poco eficiente, incapaz de ser actualizado,
que consume mucho más recursos
que cualquiera de las versiones modernas.
Las miras,
con odio, las miras.
No puedes evitarlo
y te comparas con ellas.
Las versiones más modernas.
Tu procesador multiplica por ocho
los grados fahrenheit de temperatura.
Tu ventilador apenas responde
−ni siquiera aunque le aspiraran el polvo cada mañana−.
La carcasa que te envuelve vibra
como si tu interior estuviera deseando largarse.
No puedes, entonces,
reprimir más las lágrimas.
Lloras sílice, cuarzo y tantalita,
porque sabes que si volvieras a la tienda,
ya nadie te compraría,
y que si te estropeas,
acabarías en la chatarra por falta de repuestos,
convertido en donante de piezas a la fuerza
para otros modelos que, como tú,
prefieren mirar al suelo para no caerse,
en vez de eyacular lubricante al contemplar
las juntas refulgentes de las máquinas más jóvenes.

Seudónimo: B4RG2S