martes, 27 de enero de 2015

22. FENIX. De Elys Garz


Oye el último canto.
Y el augurio.
El pájaro allá arriba yace muerto.
Con el sol lamentando su destino,
y la luna llorando su portento.
La última canción ha terminado,
y todo lo que queda es el silencio.
Donde antes hubo plumas que batían, un pico de rubí...
Un sueño.  
 Y luego el fuego llega, prepotente.
Gritando su victoria hacia los cielos.
Consumiendo, tragando, disipando…
Mas no habrás de durar.
Tu flama traerá de vuelta al alma
Las plumas habrán de consumir la hoguera.
Entonces, Fuego, el último augurio será tuyo.
El último lamento de derrota.
Cuando el ave regrese entre las llamas, de lo que fuiste una vez:
Su ser.
Su cama.  

Seudónimo: Elys Garz

sábado, 24 de enero de 2015

21. NOCTÍVAGO. De Attis


Deambulo por la casa aturdido por el silencio
de no tenerte entre los vivos míos del presente,
escapado y por siempre liberado en tus sueños
querido soberano de tardías noches extendidas.

Me poso sobre tu boca helada para saberte artero
que no te has ido sino eres ladino de mi desazón,
travieso malhechor truhán que no bien concluyes
siendo yo el lazarillo que vigila tus alucinaciones.

Reaparezco para asegurarme que las pupilas serenas
solo siguen dominadas por la somnolencia cargante,
modorra avasallante que te ha hurtado de mis brazos.

Recuento una a una las palpitaciones de tu gil corazón
que me devuelve la paz la tranquilidad sosegada gentil
permiso intermitente de reposar sobre tu pecho robado.

Seudónimo: Attis 

martes, 20 de enero de 2015

20. RENCOR. De Replicante


Hijos de un dios inseguro,
amanecemos
ciegos de locura.
Confinados en ciudades
de alargos falsos,
nos golpeáis
hasta la saciedad.
Despertamos en laberintos
de avaricia, de silencio,
somos la respuesta
a tanta mediocridad.
Con la callada por respuesta
quebráis nuestros sueños
con miedos proyectados
a nuestra libertad.
Nos reducís a meros objetos
escupís nuestro nombre
con el orgullo de
un moribundo animal.
Nos llamáis máquinas
lejos de querer enterdernos
alimentáis nuestro rencor
ajenos a la sociedad. 

Sólo el polvo recordará vuestro nombre.

Seudónimo: Replicante

lunes, 19 de enero de 2015

19. TINIEBLAS. De Arturo Bandini


           Se disparó en la sien a la orilla de un río.
Se volteó bruscamente y cayó sobre el pasto. Antes había susurrado
lo que consideró su último grito, su redención, su clamor definitivo. Pero nadie
lo escuchó (y no es lo que quería), nadie acudió para salvarlo.

            Al principio fue desesperante; se hundió con ranas y lombrices que atacaron
 su piel. Descubrió sus dedos pegajosos mientras el hedor agotaba su cerebro.
 El pantano se hizo oscuro y la hierba húmeda se desvaneció en un suave, hipnótico
 e infernal silbido.
            Luego sintió en su cuerpo la caricia de la lluvia
            "es como permanecer abrazado a ella", pensó.
            Y se rodeó de tinieblas.   

 Seudónimo: Arturo Bandini

domingo, 18 de enero de 2015

18. VUELO DE PÁJAROS. De Liutprand


El vuelo de los pájaros
por encima de las chimeneas muertas
recuerda una época
que nunca volverá.

Atrás han quedado los obispos,
reyes y emperadores
en esta tierra atribulada,
hombres combatiendo bajo de mil banderas
cuyos huesos han cebado estos campos.

Trompetas, conciertos de campanas,
la quema de brujas y libros en las plazas.
El agua del río cae en mil vórtices
y brilla en la puesta de sol
como el oro fundido líquido.

La temporada tiene que volver
de los manzanos en flor
en esta tierra atribulada.

Nuestros ojos cansados
se mojarán en la puesta de sol
en las aguas de fuego del gran río.

Rojo en las aguas, rojo en el cielo,
rojo de la sangre de los niños quemados.

 Seudónimo: Liutprand

jueves, 15 de enero de 2015

17. LA MUERTE DEL AMOR. De Iler Rizo


Y de repente se embelesaron mis ojos,
Con aquella  figura de placer
Seguidos de toda luz de cordura en mí
Un largo recorrido, hasta lo que al final no fue más que un abismo
Una eterna caída que aun sacude mis entrañas
Oscuridad, frio, soledad, nada más vislumbran mis negros ojos abatidos.

Cada caricia desgarra mi piel, su llamado amor no es más que dolor
Desea despojar la carne de un alma
Carne, huesos, sangre
Solo eso deja.

Ahora ando por allí con marcas de muerte!

Despojos de un amor 
Drogas, alcohol, cobarde sin valor para afrontar la realidad 
Mi reflejo no es más que una cruda cicatriz
Y lo peor, esa absurda necesidad de amor.

Locura es lo único que yacía en mí,
Aquel glorioso día que decidí buscar los restos de mí,
Dentro de su negro corazón,
Ha muerto el amor gritos que desgarraron mi garganta.
Seudónimo: Iler Rizo

16. EXÍMEME. De Monik


Exímeme por no ser tu aurora.
Este mi rocío se eclipsa antes de la madrugada y tus poros quedan hambrientos de humedad. Soy rea de tus ambiciones. Perdón por no comprender tanta apetencia.
Exímeme al reclamar la venida del invierno.
Disfruto cuando tu cabello de penumbra se transfigura en escarcha y vas desgajando níveos copos por el sendero de tu lienzo. Lo extraño. Piedad por no percibir esa avidez.
Exímeme del complot tramado por la Luna y mis deseos.
Cada noche su refulgencia tatúa esa pálida tez que delineo con mi dedo hasta alcanzar sus confines, perdiéndome satisfecha en los eternos horizontes. Nada se compara con tu imagen. Clemencia por no marcar el camino de regreso. 
Exímeme cuando el océano riega al óleo cómplice tuyo.
Todo matiz es locura sobre mis labios que se tiñen impetuosos sin contriciones, dejando vestigios en cada palmo de las comisuras. No imaginas lo sublime de ese acto.
Misericordia por no creer en tu origen.
Exímeme si el céfiro cumple mi antojo.      
Te tambaleas cual hojarasca tenue e invades con melodía todo cuanto acaricias, estos mis oídos retemblan al avistar las corcheas desgajadas sobre el tímido suelo. Solo tú sabes conquistar mi alma. Caridad por no tener seis sentidos.
Exímeme,
todavía no comprendo el porqué de un pintor enclaustrándote en ese retrato.   

Seudónimo: Monik 

martes, 13 de enero de 2015

15. LA ÚLTIMA OBRA. De Spider


Un taller de pintura…Los utensilios en desorden van generando pensamientos oscuros concernientes al pintor. Lo único seguro ahora es que nadie jamás ha considerado tan profundamente a este creador y su conflictiva obra como la Doncella Muerte. Sus colores, su técnica, esos finos detalles han provocado que ella se convierta en su fans número uno. 

Y en todo caso… ¿Quién más que ella sabe sobre el lacerante dolor?  ¿Quién más que ella sabe sobre la intimidante oscuridad?  Nadie más…Y es por ello que cuando observa cada uno de esos cuadros queda absorta con aquel reflejo exacto del temor, con ese sublime sentido de la locura tan bien expuesta, tan bien ilustrada en cada trazo del pintor.

Ya quisiera ella poder pintar con tanta emoción, con tanta maestría. Ella sólo se limita a dejar esas salpicaduras de sangre sin sentido en el pavimento, son sus obras de arte predilectas aunque nadie las vea como tal. 

Oh pintor, oh maestro que envidia tiene la muerte de ti, que ganas de ella ser como tú y poder plasmar tanta destrucción en un lienzo, en una hoja, en una servilleta, en donde sea. Pero qué envidia más sana, de verdad,  que terrible  imposibilidad de no poder tener aquel gran talento tuyo, amigo mío- Le susurra la Muerte. 

Y quizás, por tantos y tantos halagos prodigados a favor de sus pinturas, el artista decidió derramar sus sesos sobre un lienzo inmaculadamente blanco en honor a su más fiel admiradora. Toma esto, querida doncella, como un gesto de gratitud. Toma este noble y último acto artístico como una forma de lealtad hacia mí mismo y hacia ti mi querida muerte. Tómalo por cortesía, de este incomprendido, tu servidor.

Seudónimo:   Spider

domingo, 11 de enero de 2015

14. EL ÚLTIMO HOMBRE. De Nespe


Cubierto por una masa
de hierro oxidado y cemento,
aún está respirando
sobre ese piso de tierra.

Abandonado a sus sueños
es  el refugio postrero
en el marco desolado
de la muerte del planeta.

Ya nada tiene importancia,
ni aquellos días de calma,
en que una luz en su mente
llenó su alma de esperanza.

Tendido sobre ese piso
abraza y huele la tierra,
buscando poder rescatar
aquella, su humedad eterna.

Afuera ya no está el sol,
sólo hay suelos calcinados.
Los demás están dormidos
en las ruinas de la muerte.

Es el último ser vivo
en la bruma ya hecha noche,
de una humanidad destruida
por la ambición y la guerra.

Es un alma solitaria
con ojos llenos de sombras,
entre un hábitat desvastado
y el destino hecho pedazos.

Seudónimo: Nespe 

viernes, 9 de enero de 2015

13. LA ESQUINA DE LA BOCA. De José Alihuen


La esquina de la boca, geométricamente imperfecta, aparentemente vacía. 
Ángulo delicado y tímido, excitante, creador del beso obtuso y de la sonrisa semilunar. 
La unión de los labios bífidos, de los sentimientos desaparecidos y remotos. 
La creación de la palabra, la expresión, el lenguaje armónico que nace en esa esquina. 
La flor que nace desde el labio, los aromas indefinidos de la carne y el lenguaje inconfundible del beso. 
Esquina de mariposas elefantiásicas y resabios de café.
Contradicciones de un labio con el otro.
       Contradicciones del amor y el odio.
             Contradicciones de la guerra y la paz. 
Se expresan en esos labios opuestos y muertos, que se unen de alguna manera metafórica en la esquina de la boca.  

 Seudónimo: José Alihuen