domingo, 22 de enero de 2017

15. HAMBRE NOCTURNA. De Rosarioirasor


Siento como llega,
flotando sobre sus caderas.
Huelo un dulce perfume de ramera
Casi rozo sus curvas con mi imaginación
Está llegando, se acerca.
Su piel, blanca, me atrae,
me envenena de pasión extrema,
Va a ser mía.
Me sonríe a lo lejos,
ignora lo que le espera.
Noto como se contonea, coqueta,
sacando toda su libido a acción, intentando gustar
Y yo siento que la sangre me enerva, me exaspera.
No la mía, sino la suya,
su efervescencia.
La tengo cerca.
Me besa en la mejilla y en ese momento me dejo llevar,
se acaba la espera.
Hinco mis afilados colmillos en su cuello
y aspiro el dulce elixir
que tan servil se ofrece ante mí,
como un dulce reserva.
Ya soy ella.

Seudónimo: Rosarioirasor

sábado, 21 de enero de 2017

14. CYBERPUNK. De Josef A.


Ámame antes de que contraiga cáncer
pero has de saber antes
que mido a mis amigos por la forma en que arden.
No hay tiempo.
Las células se juntan y confabulan
cada vez más parecidas a un arma mortal.
Por aquí y por allá
una corteza metálica para el planeta,
crece.
Exterminio,
destrucción,
cráneos vaciados terriblemente.
Se acercan
y me tengo que mover entre esta sangre,
carroña y huesos llenos de hongos,
gérmenes y corrupción,
insectos naves minúsculas,
todo en todas partes,
acechando.
¿No lo entiendes?
Por eso necesito la purga,
la pureza de los mensajes del líquido,
la información codificada en gritos,
surrealismo profético,
mandando datos a cada Centro Neurona,
buscando crear una red de electricidad,
carne, vísceras y, sobre todo, sangre,
un mapa directo hacia el revés real,
en los confines de la galaxia percepción.
Pero necesito armas,
debo ser un guerrero desnudo y ejecutor,
implacable y frío,
ser de carne metálica,
acoplando a mi cuerpo fusiles humanos,
personas escudos que cortan y despedazan al enemigo.
El arma biológica, el guerrero cárnico, el samurai siamés
es tu carne y tu pensamiento
siendo mi artillería y mi espada
fusionadas a mi terminal drogodependiente,
una masa de carne mortífera
cargada con carne y violencia
para crear una nueva ofensiva
en esta interminable guerra de dimensiones.

Seudónimo: Josef A.

13. CALIXTO. De El Moray Brilla


Cuarta luna de Júpiter que brilla en brillantes
y en multiverso alto del cielo en cielos radiantes
y profundamente en sus ojos viertes en vientres
rayos que caen en los vuelos naves y mentes
luces en gotas en los fuegos en los colores
relámpagos y estrellas y entre los verdes seres
y en el sol y destellos naranjas amaneces
y camina la dama bella fosforescente
y en cabellos y en aluminio y escarlata fuertes
bajo en sus pies los mares sonríes en cien fuentes.

Seudónimo: El Moray Brilla

jueves, 19 de enero de 2017

12. URDIMBRE DEL ESQUIZO. De Circe


I.
Dejo sobre telarañas algún pensamiento a cambio de discreción/ Ella ha sido inquilina de esta casa mucho tiempo/ Minuciosa/ impasible/ amenaza con divulgar cada acto.


II.
El espejo es un fastidio/Aquel hombre extraño insiste/ trata de convencer: quiere llegar hasta aquí y desliza su mirada en busca de fisuras en el azogue/ observo el adefesio/    sus mímicas de espectro boqueando en la boca de la consternación/ Apago la luz/ lo ignoro.

III.
Las sacsom son monstruos alados que rondan los espacios/ heraldos del averno para talar la paciencia/ Empollan sus huevos bajo las sienes/ tras los párpados/ El zumbido de sus alas lacera tímpanos como el dialecto de los muertos/ Otean desde su vuelo alguna calma para alimentar su prole (vástagos de la decadencia).

IV.
El reloj está maldito/ Su corazón trenza la misma cadencia en un lapso que engulle las ansias/ Ese palpitar es una condena/ Busca en aquella circunferencia un consuelo siempre mayor y en su certeza del final se repite/ entonces/ el ciclo geométrico/ interminable.

V.
Alguna puerta ha muerto/ El cerrojo ofrece un réquiem para la occisa.

VI.
Vicioso/ el cenicero agoniza entre un éter fulminante/ En su vientre se pudren las horas/ transmutando   en escombros donde pululan augurios del declive/ Infectado por la ponzoña de la ceniza gime de pavor/ retorcido en el preámbulo de su defunción.

VII.
Todos ignoran el esperpento de la lámpara/ engendro luminoso que aclama un ápice de compañía en el hueco de la noche/ Su gimoteo sirve de alimento a una mariposa bruja (alimaña que no alcanza a comprender la tentativa/ el acto para hilvanar alivios) La penumbra es subterfugio/ escapatoria: erguida sobre algún pedestal hace guiños a la sombra.

VIII.
La realidad es imagen que se escurre/ inasible como soplo de humo (nube de actos inútiles) Cada paso supone desmembramiento/ un tajo: mi cuerpo ha dejado los pies por algún rincón/ sus manos perdidas en otra parte/ Queda ingrávido/ Leve/ Y sube/ vuela/ llega lejos/ Allá donde no puedo ya seguirlo.

Seudónimo: Circe

martes, 17 de enero de 2017

11. ÚLTIMO SER. De Enithel


Eres el último ser.
Imagina tener el control, imagina poder no dejar de tenerlo,
y, como de forma implacable, imagina haberlo perdido.
Tu cuerpo vaga a través de los sucesos cósmicos,
vencido ante la innegable fuerza de sus leyes, aquellas que creías controlar.
La oscuridad más brillante te acecha, sabedora de tu incapacidad.
Empiezas a ser consciente de la naturaleza del tiempo,
de su aciago destino sordo ante tus gritos en la nada.
Como el ser más primitivo, recuerdas tener hambre,
y con un triste barrido entiendes lo que significa tu necesidad.
Ajenos, los planetas cruzan en rotación; las estrellas te radian,
viendo innecesario proyectar tu sombra, dándote la espalda.
La Tierra queda tan lejana.
Ten sed, toda la que puedas abarcar,
y en algún momento del espacio, sáciate con lo que ves,
y con lo que dejamos atrás.

Seudónimo: Enithel

viernes, 13 de enero de 2017

10. LA DAMA DE LA FUENTE. De Alex Funny


Bebe el pequeño fauno
de la fuente que con
forma de dama,
cariátide en singular,
le ofrece su incoloro
néctar.

Se sacude las patas,
sus padres detrás,
apoyan su empeño
de ir primero al lugar.

La dama se yergue,
quién osa profanar
su eterno descanso,
no lo podrá perdonar.

Sus padres acuden al
ver a la dama furiosa
pero ella les petrifica
con sus serpientes de
medusa.

El fauno, temeroso,
no para de menguar,
la dama lo congela
para que le acompañe
hasta el final.

Por eso viajero, cuidado
has de llevar, si llegas
a la fuente del quinto cruce
porque puedes no volver…
jamás.

Seudónimo: Alex Funny

martes, 10 de enero de 2017

9. EL HÁMSTER. De El Hámster


Vagaba por las calles sin un rumbo,
escuchando mi tango preferido,
cuando arrollé un hámster pequeño,
que había salido de una lap-dance.

No vi el animal atravesando
porque miraba al señal amarillo,
acelerando para no detener,
y así fue que comenzó la larga noche.

Bueno, yo hubiera preferido un cerdito
rosado y rollizo, para hacer un jamón,
en lugar de esa pobre  ratita
reducida a una piel rebuscada.

Ahora estoy en el medio de la calle
rellenando formularios de seguros,
para decir que el hámster me ha cruzado
y todavía el verde estaba en mi favor.

Seudónimo: El Hámster

8. VAMPIRO. De Ptahmosis


Con densa neblina y humo,
nace el vampiro
luego de un prolongado sueño.
Abre sus ojos
Y la luna llena resplandece sobre su rostro.
Se levanta de su recinto,
toma fuerza, y sale a la calle
bajo destellos de luciérnagas.
Por horas recorre la tierra
en las garras de la llovizna
que presurosamente moja sus pies.
Vuelve el vampiro a su habitación
con palabras sangra en su lecho.
Cierra sus ojos,
se cubre con su capa negra,
en la espera de otro paseo nocturno.

Seudónimo: Ptahmosis

lunes, 9 de enero de 2017

7. DESDE EL BOSQUE. De Axarcol

Desde el bosque: 
La tarde me llama...
Y el azul...,
Que se pierde
-O se escapa-
En el ocre,
Me dice al oído,
Soplando:
Vente mañana...;
Que voy a decirte
-Temblando-:
Del que espera,
Un soplo de brisa...,
-Ahogado-
Entre el verde y el blanco.

Soñando:
El caer de sus hojas
Y del pesar del sauce lombardo,
Que rasguña mi piel cada noche,
Sin poder evitarlo.

Te hablare...:
De lo mucho que sufro,
Del verde esmeralda
Y del gris en lo alto;
De esas luces de nieves cuajadas
Y del rojo al topacio;
-Que sin dar pié con bola-
Se me muere ermitaño.

Seudónimo: Axarcol

6. BAJO LOS ÁRBOLES. De Teophile


Hay unos días oscuros, oscuros
cuando la luz se estremece débil
bajo los árboles se recuesta
para jugar a ser tu vestido
y caen hojas de arce
que me condenan
caen encendidas del tinte
que tuvo tu piel esa tarde
 en que te ofrecí en el altar
Hay unos días fríos, fríos
Cuando se oye
Entre las ramas tu voz
que implora, rasguña
y de lejos no me atrevo a mirar
el reflejo de tu cuerpo demacrado
bajo los árboles me mira
Hay unos días quietos, quietos
cuando la luz confunde los sentidos
el deseo turba y da hambre
y sólo los arboles saben

Seudónimo: Teophile