domingo, 2 de marzo de 2014

AVISO CONCURSANTES

Les comunicamos que queda cerrada la fase de presentación de trabajos y pasamos a la de evaluación. Muchas gracias a todos los participantes y suerte.


La Organización

75. SIÉNTEME. De Edap


Siente llegar el crepúsculo,
olvida cuanto has visto y oído.
Mécete al son de los hieráticos hombres
y embriágate sin demora,
no cuentes el paso del tiempo,
déjate llevar.
Siénteme llegar cual ave fénix
que vuela en busca de su nido,
que traza un halo divino,
que vuela sin nombre, ni destino.
Tócame excelso,
siéntete mano, pie o torso,
obedece a tu impulso,
cúbrete de gloria.
Creo en ti, en tu caminar.
Creo que tú puedes llevarme a lo alto,
que tú pasivo viajero eres,
pluma de mis alas,
aliento de mis quejidos.
Fui el salmo de un libro oscuro,
la cruz del que no aguanta mi presencia,
la esencia del astuto.
Siente como llego,
y reavivo la vida,
el camino del ciego,
el destino de quien me aguarda.
Tócame sin demora
y revierte cuanto te ofrezco,
es la única forma de no olvidar,
de llevarte al rincón que mereces.
Creo en ti, en tu decisión,
en esa parte que te empuja
a desobedecer las órdenes.
Sé que no trazarás ninguna línea que nos separe
ni harás locuras,
ni me dejarás escapar.
Nace en mi seno,
se vertiente cóncava capaz de anudar
cuanto llega de mi voz.
Escápate de la banalidad,
vuelve a sentir la fragancia,
el devenir, la gloria.
¡Siénteme!, ¡cógeme!, ¡balancéame!,
el crepúsculo se abate.
Es hora y no hay tiempo,
es tiempo de llenado.
Creo que tú puedes y lo harás,
¡aquí me tienes para cuanto necesites!.


Seudónimo: Edap

74. CANTO HELADO. De Pie Grande


En las heladas fuentes de un mar de invierno
Un celeste niño llora en silencio.

En las montañas existen algas, corales,
Huellas de lo que una vez fue tierra,
Un suelo habitado por gigantes,
Por ángeles, fieras y titanes.

Intentemos regresar en el tiempo,
Crear una maquina imaginaria
Con un cántico gélido, tibetano,
De ilusiones congeladas.

Por el cielo se oye entonar
El canto helado de un esquimal
Que al polo sur triste se va.

Y al polo sur viajemos,
A la edad de hielo entremos,
Bajo el arco iris siberiano
Disfrutemos de este sueño.

Juventud a la deriva, navegando sin cesar,
Cruzas fríos tan enormes como la eternidad.

Te desnudas en el hielo.
Lo derrites, flor de fuego,
Y tu piel suelta un lamento
Que me invita a acompañarte
Y entre la nieve besarte...
Mas no puedo, me congelo.
Mariposa blanca. Hada cristalizada.
Melodía en la nevada.

Llanto estrepitoso y clara quimera,
La que observa un esquimal,
El cual es rodeado por un halo de energía vital.

Se va este hombre a las afueras de su ciudad,
Sube a un témpano y grita fuerte:
¡Diosa de hielo! ¿Algún día volverás?


Seudónimo: Pie Grande

73. DEL VACÍO NACIÓ UNA ESTRELLA QUE LA ALUMBRÓ. De Arshiel


Del vacío nació una estrella que la alumbró.
La luz de la luna la formó
y el mar me la entregó.
Prácticamente a mis pies ella estaba sentada,
día a día la veía crecer y ser alguien que no era.
Aun no entiendo porque me la dieron y arrebataron.
Tal vez no era para mí,
tal vez soy el ladrón que huyó por miedo y la devolvió por compasión.
Tal vez mi debilidad me hizo amarla y mi fortaleza dejarla ir.
Yo la llamaba hija, mi gente monstro y los demás sirena.
Nunca me pidió explicación,
 tal vez ya lo sabía.
Su mirada irradiaba fuego
pero sus manos congelaban lo que tocaba.
Aun recuerdo cuando entró al mar y lo congeló
todos  asustados y yo contento como en su última graduación.
Se asustó también y se hundió bajo el agua.
Por un tiempo no apareció,
asique la esperé cada atardecer y amanecer.
Cuando acompañado de la soledad quedé,
 ella apareció.
Para dejarme tranquilo y en el olvido.
Para volver a donde pertenecía
Me llaman loco por amar a una sirena,
por llamarla hija.
    

Seudónimo: Arshiel

72. EXTRAÑA PRESENCIA. De Bibliotecaria de la vida


¿Quién eres?, un sueño, un fantasma o un viejo,
diminuto ser que en ocasiones miro tras mi espejo.
Hombre o niño, humano o capricho, duendecillo,
robaste una reliquia de mi alhajero, dorado sarcillo.

Extraña compañía, obra de mi locura veraniega:
ojos de arena, pies como granos de sal,
voz susurrante, barba cana, madurez que no se niega.
supliste a mi oro, eres amuleto contra el mal.

Tan sabio, un guardián cautivo en mi jardín,
sorpresas y risas, un principio y ningún fin.
Vestigio de magia inmemorial, maestro y orador,
hermanos celtas, tú consagrado, yo algo menor.


Seudónimo: Bibliotecaria de la vida

71. LA DESPEDIDA. De Paimún


La casa dormía
Junto al primer suspiro del alba.
El tejado
Soñaba sábanas de hielo y,
Lloraba en calma su partida.

Esta casa, (pensó)
Se quedará esperándome en el jardín,
Inmutable.
Eterna.

Se despidió de lo que siempre sería su hogar.
Cerró  la tranquera.
Y partió.

Al llegar a la curva de piedra,
Algo pareció haber olvidado.
Regresó sonriente.
El tiempo,
Lo pondría un instante más frente a ella.

Una nube rosada
Arrastró sus ojos hacia el cielo lejano.
Al bajar la mirada
Advirtió, (sin sorprenderse)
Que la casa.
Su casa.
Había desaparecido.


Seudónimo: Paimún

70. PRÓFUGO. De Lort Nevoc


Último humano,
corre a cualquier lugar donde puedas ocultarte,
una multitud de máquinas asesinas te rodean,
no se puede conocer con exactitud que te espera,
ya el día termina y las naves merodean.

Único sobreviviente,
corre porque hay riesgos y te van a alcanzar,
esta extraña justicia exprime y exige tu cabeza,
en los tribunales jueces cibernéticos esperan,
pero oculto estás y te protege en la maleza.

Último humano,
corre porque te atrapan y si lo logran pereces,
si no hay otra forma en clandestino debes actuar,
aún te quedan los muros de la naturaleza,
y esta tiene incontables recursos que aprovechar.

Único sobreviviente,
corre que ahora vienen muchos androides,
todos están dotados con sistemas de detección;
no es conveniente que lleves algún tipo de metal,
si tienes te encuentran y no habrá salvación.

Último humano,
corre por causa de la preservación humana,
mientras tanto cuenta con este amigo robótico,
siempre que funcione no te va a fallar,
y está en contra de este régimen caótico.

Único sobreviviente,
corre porque cada minuto la situación empeora,
TGW-3127 acrecienta las órdenes de captura,
incrementa los ejércitos de rastreo y búsqueda,
tratan de que furtivo te amenace la locura.

Último humano,
corre a donde te indiquen mis instrucciones,
a la derecha un almacén de armas está cerca,
no te confíes de que árboles gigantes te cubren,
el enemigo está en todo lugar y aún acecha.

Único sobreviviente,
corre y no cambies por el momento la dirección,
concentra tu mente en que pronto tendrás defensa,
falta poco para que tus sentidos desfallezcan,
mas allí hay también enlatados en una despensa.

Último humano,
corre porque debo cambiar tu denominación,
según mi cerebro una forma femenina está viva,
mis circuitos y radares así lo han confirmado,
hay esperanza de que la raza humana sobreviva.


Seudónimo: Lort Nevoc

69. TECHO EXTRAÑO. De Hidalgo de lo absurdo


Se oye un ligero tic tac al fondo del pasillo,
mientras se arrastra una presencia inquieta por la pared.
Las estancias tiritan ante una sombra y su filo
y la madera cruje bajo unas pisadas y su vaivén.

Una risilla en efervescencia se congela
y algo desenvaina un silencio impertérrito.
Una mota de vaho, suspendida en el aire se queda
cuando hasta frenéticos latidos se hacen densos.

Las ventanas abiertas acogen a una brisa
intranquila, que vaga por las habitaciones
buscando esconderse tras un armario, tras la cortina,
y los cirios oscilantes iluminan los temores

de los ocupantes del inmueble, que caminan
aterrados por interminables corredores,
hasta que dos de ellos, estupefactos, divisan
una figura que, a pocos metros, se mantenía inmóvil.

Ambos cargaron su arma en menos de medio suspiro,
ambos dispararon certera bala que alcanzó,
en su inequívoca trayectoria, su objetivo;
y distinta sangre impregnó el suelo del corredor.

¿Se imagina despertarse bajo techo extraño
habiéndose acostado en su hogar y atravesar
tal lugar teniéndolo como suyo, sin serlo?
¿Se imagina que no solo a uno le hubo de pasar?


Seudónimo: Hidalgo de lo absurdo

68. EL REINO DE LOS DESALMADOS. De Los viajeros del alba


Pido venia a sus merçedes, e buen tino á my guitarra,
ca non podré fazer trovas si venia e tino me faltan,
ojalá que non podiera cantar estoria tan bárbara,
que hará llorar a las pedras, que nel frío arroyo se bañan.

Desque la liçençia ottuve, afiné mi vox cansada,
devíe trovar esta copla, tan çierta, onque sia amarga,
que ovo de passar en donde otra trayçión ya passara:
e avría de passar cien veçes, onque no haga falta.

Fue en esa villa altanera de los Infantes de Lara,
                                  no fue dichosa en amores, ni venció en las mil batalhas,
arto se conosçe, es cierto, pero eso es por  sus disgraçias,
por ella acabóse un trono, e la nobleça más alta.

Á quien culpa tenga  en ello, mátenlo por las aradas,  
si tal desafueros fizo, no lo acaven con la espada,
abrásenlo al fogo lento …,  que la materia se arda, 
si Dios no ampara ese espíritu, que con Satanás se vaya.

-1-
Un crestiano, onque sia hereje, á la postrera ora salva,
pero este non es chrestiano ni tien calidad umana,
ni hay hoguera que lo purgue, ni nadie que lo purgara,
al cuerpo nada le ocurre, pero se la ha muerto el alma.

No es que sia buono ó malo, su conçiençia, falseada,
lo lleva a matar impúberes, sin sentir que los matava,
ca de Luçifer es filho, y tien la mesma pisada, 
la mesma uella traydora que hiere como una daga.

Por trovar fechorías tales, reitero venia doblada,
ca una sola no es bastante, ni aún la dozena bastara;
de no servirnos d´exiemplo, ni siquiera lo mentara, 
mochos si sopieran dónde, le iban a arrancar el alma.

¿Do anida este negro corvo? Búscanlo, e nunca lo hallan,
quien come a los niños crudos, es persona desalmada.
Quien faz tamaño atentado, ni nel inferno avitara,
que de verlo Satanás, de allí al punto lo exiliaba.

-2-
No ovo un ome más sinistro en el señorío de Lara,
ya de sí logar aciago, y sembrado de malandanças,
villa plena de traydores y traidoras renegadas,
pero asesinos de niños…eso nunca se vio en Salas
   
Asasino tan sangriento no meresçiera que nazca,
los lobos, desque lo uelen, despavoridos escapan;
una eternidat l´espera doliente e atormentada,
do se premia la iustiçia, mas las maldades se pagan

Terrores del año mil, la Bestia feroz cabalga, 
tres jinetes en el çielo rayos de lumbre disparan,
los fieles vuscan refugio en yglesias vien cercadas,
y este juglar ya se va, cargado con su guitarra. 

Echáime algunos dineros en mi boina desaseada,
si llevo vaçía la bota e la tripa sin vianda,
non podré criar poemas ni versos que un algo valan,
temo que, de no comer, la copla torçida salga.


Seudónimo: Los viajeros del alba

67. CIELO. De Sábado


                     "Debes saber que el alma es peregrina/en todas las sendas
                       que se abre perfumada…"
                                                                           K.GIBRAN

Tuve el cielo encerrado en una valija.
 La abría por la noche, en la habitación a oscuras
en completo silencio.
 Las manos se me hacían flores esparcidas y alguien sembraba sus semillas.
Mis percepciones eran lagunas mientras el cielo llovía adentro
 luego recogía el cielo suavemente
 y  volvía a guardarlo en la valija.
 La habitación quedaba aromada y húmeda de Dios
 y sin salida.


 Seudónimo: Sábado