sábado, 1 de julio de 2017

57. EL PRÍNCIPE Y EL ESCLAVO. De Fabino Ari


Tú y él son muy diferentes, no tienen nada en común; eso es precisamente lo que ha creado entre ustedes esa poderosa conexión mutua que los une en cuerpo y alma como oblanceoladas hojas de un mismo tallo. Mirándose de frente, y acaso en perspectiva, son lados opuestos de la moneda, tú, el lado que siempre cae mirando hacia arriba, él, el lado que permanece oculto, siempre tratando de desaparecer.
Esto debe quedar muy claro, ustedes son muy diferentes: tú -del alcázar el príncipe- eres el típico tipo neutro, ni bueno ni malo, cuya sosegada actitud, todo el mundo adora; él -del alcázar el esclavo- tímida y triste criatura predestinada a finar abrazado a la deletérea soledad. Tú, sales con tus amigos a tomar un par de copas, o llevas a tu novia al cine o a la discoteca, luego a la alcoba de tu departamento hasta el otro día; él, ocupa su tiempo libre en ver por horas la televisión y buscar en Internet las lujuriosas imágenes que le ayudan a satisfacer sus costumbres onanistas. Tú, eres el de las buenas ideas, crítico de hipótesis preclaras, que no teme defender su divergente punto de vista ante grandes auditorios; él, es el de las ideas engavetadas, el que guarda su discurso para una audiencia invisible que escucha sin murmurar en su cuarto de baño.
Como lo ves, tú y él son muy diferentes. Tú eres ciertamente superior, digamos el gato y él… el pusilánime ratón, por eso es irrisoria la forma como la presa se ha convertido en cazador. Ahora eres tú el que rehúyes a su mirada, ahora eres tú el que se esconde entre las sombras, tratando de hacerte invisible, tratando de desaparecer.
¿Tienes miedo? Deberías tenerlo. Él murió, pero aun lo ves, o acaso el nunca murió, o nunca existió, o él forma parte de ti, en cualquiera de los casos, él jamás estuvo tan vivo y tú jamás estuviste tan muerte como hoy.
Tú y él siguen siendo los mismos, del alcázar, príncipe y esclavo, sólo que ahora, él es el príncipe y tú… tú solamente un esclavo.

Seudónimo: Fabino Ari

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.